miércoles, abril 10, 2013

Dear Esther

Dear Esther completely changes the language in which we communicate with a videogame; it is an interactive experience whose notion of interactivity demands much more from the players than they are used to.
GameOver.gr - 100

One of the most haunting and well-executed titles of this or any other generation.
Strategy Informer - 90

Mysterious, poetical and full of atmosphere – Dear Esther is as magical as a short story from Ray Bradbury. The creative way of storytelling fascinated me from the very first moment.
4players.de - 90

The beauty of Dear Esther is that it raises questions about content rather than mechanics.
VideoGamer - 90

It's a pretentious pile of ss... something...
Deimar - He does not use numbers

Aprovechando el Indie Fundle Trundle Spring sale de Steam, quise satisfacer la curiosidad que me producía este título. Dear Esther es una "experiencia" que ha ganado bastante premios en festivales por su cuidada estética, su originalidad y su uso de la narrativa. Así que tenía que aprovechar para cogerlo con el descuento, incluso a pesar de que muchas reviews afirmaban que no es un juego. Para el que no sepa inglés, los fragmentos de arriba son trozos de reviews cogidos de metacritic que más o menos vienen a decir que es un juego cuya atmósfera te coge y no te suelta hasta que ha acabado de contar su historia. Salvo la última. Que es mía. Y que viene a decir que es una mi...

Uuu... pero tiene símbolos arcanos en las paredes que deben significar algo... como... yo que sé... un transformador y un diodo... uuu...

A ver. Lo admito. Soy la clase de gente que evita los museos de arte moderno porque no puedo evitar salir de cada uno de ellos pensando que hay un montón de gente muy tonta que se gasta millonadas en estupideces mientras otros se ven obligados a seguirles el juego y aplaudirles las tonterías para no parecer idiotas. Y sí, algunos test de personalidad han venido a decir que soy poco más que un robot sin sentimientos y que estoy muerto por dentro. No está lejos de la realidad, pero creo sinceramente que esta joya está objetivamente muy sobrevalorada. Muchísimo.

Dear Esther es un simulador de senderismo en primera persona. Eso no tendría por qué estar mal si no fuera porque nuestro protagonista caminara más rápido que un caracol, pero no es el caso. Tampoco es que podamos correr. O saltar. O interactuar con algo. No, todo lo que podemos hacer es mirar. Y hacer un mini zoom con el botón izquierdo del ratón. Eso os parecerá una tontería, pero cuando llevas una hora caminando en línea recta es algo que haces a menudo. Porque además es un simulador de senderismo con una ruta prefijada. Cuando te desvías lo habitual es acabar en un callejón y sin que se te haya recompensado la exploración con nada. O hundiéndote en agua negra. Que ni te mata ni te permite ver, por o que resulta dificil volver al rail que estás obligado a seguir. Sí, básicamente es un "juego" en el que le das a la w... durante algo más de una hora. 

Que conste que en el hueco que hay donde tendría el corazón gana puntos por mencionar la M5 y Bristol...

Pero bueno, esta avisado de que no era exactamente un juego. Y así es como me enfrenté a él, dispuesto a dejarme enriquecer por la experiencia y su maestría con la batuta de la narración. He de reconocer que el juego es bonito sin duda. Pero la "narración" (creo que en algún momento alguien me va a cerrar el chiringuito por pasar mi cuota de comillas este mes...) es pretenciosa a más no poder. Cada vez que se pase por cierto puntos, el narrador suelta algún fragmento de la historia de varios personajes. Obviamente sólo en puntos del rail, no vaya a ser que quieras salirte del mismo. Como si cojo fragmentos de "La metamorfosis" de Kafka, o de las odas de Keats y las voy soltando de forma aleatoria. Y si alguien dice que eso no tiene sentido y que no cuentas nada les puedo decir que son idiotas y que no lo han entendido. Y así el siguiente idiota tendrá que callarse la boca y buscarle justificación para no parecer lo que es. Digo esto porque según leo en wikipedia, los fragmentos salen de forma aleatoria para que el jugador "interpre de forma diferente su significado". Wow. 

Que conste que el significado que yo le di a mis frases sacadas de una chistera fue profund.. pffff... jajajaja. Perdón, no puedo decirlo sin reírme. La mitad me pareció que no venían muy a cuento mientras que la otra mitad pensé que sí que contaban algo... sólo que mal contado. Ningún sentido del ritmo, ni de la narrativa. Sólo frases soltadas una detrás de otra y un final que estoy seguro pretende ser una alegoría de algo. No sé muy bien qué porque como ya he dicho estoy podrido por dentro. 

Al menos es bonito...

Sinceramente, habiendo llegado a Dear Esther después de jugar Bioshock Infinite no le ha hecho ningún favor. Ahí tenemos un juego que es más bonito, más divertido y con una historia mucho mejor y que fomenta mucho más la discusión. Dear Esther no es un juego. Ni siquiera es una buena historia. Pensaba recomendar que si teníais curiosidad era mucho mejor que vieseis un Let's Play en YouTube pero es que incluso eso sería una pérdida de tiempo. En definitiva, ahorraos vuestro tiempo y dinero, salvo que queráis jugar un juego pretencioso pero bueno y os compréis Braid.


1 comentario:

Rodrigo García Carmona dijo...

Me han entrado ganas de jugarlo.































Es broma.