domingo, enero 29, 2012

Visitando London

Como ya adelanté con al hablar de Wicked, el fin de semana pasado me acerqué a Londres a ver a Foly. Fue un viaje lleno de peligros inesperados, con gente cayendo a diestro y siniestro y oscuras fuerzas acechando en cada rincón. Este es pues, el relato de mi viaje.

En un alarde de hacer web 2.0, esta entrada viene con banda sonora...

Empezaré diciendo que íbamos a viajar tres a Londres. MrK pensaba ir desde donde quiera que estuviera destinado y MrJ y yo desde Madrid. La primera baja fue MrK, que puso alguna excusa lame por diversos motivos. Pero bueno, iba con MrJ desde aquí así que las 6h de viaje (contando la espera del aeropuerto, el viaje y llegar a casa de Foly) serían más amenas... excepto que MrJ cayó con fiebre dos días antes del viaje y no pudo hacerlo (todos juntos: poor MrJ :( ).

Pero bueno, teniendo listo ya el petate no quedaba más opción que lanzarse al camino (o al vuelo en este caso). Por una vez, incluso ni me hicieron el registro de la muerte en el aeropuerto. El caso es que no sé si fue porque era uno de los últimos vuelos de la noche o qué, pero el personal de vuelo estaba de un alegre que extrañaba. Haciendo bromas por el megáfono (por favor, déjenos sus periódicos y revistas, especialmente si es El Jueves, que se lo querían leer) y en persona. Llegamos sin problemas y entonces procedí a seguir las instrucciones sobre cómo llegar a casa de Foly. Yo creí que estaba exagerando cuando me decía que se tardaban dos horas desde que aterrizabas hasta llegar a su casa. Pues no, no exageraba, se tarda exactamente eso. Medido al milímetro. Incluso contando con que el metro de Londres es una mierda hace cosas extrañas.

Llegué a la casa, y he de decir que ahora que ya se ha asentado parece otra cosa. Más... hogareña. Incluso con una "teli" con la BBC. Y tras una breve recriminación por el uso de subtítulos en la misma, tocó irse a dormir. No sé si es porque ya no recuerdo el ambiente húmedo o qué, pero en Inglaterra hace un frío del carajo, especialmente en la cama...

El plan original era hacer la visita estándar de Londres con MrJ, que no había estado nunca. Como el plan se nos fue a la mierda y tanto Foly como yo tenemos las zonas típicas vistas, tocó improvisar sobre la marcha. Primero, una visita a la tienda de tickets para pillar entradas para Wicked de última hora. El precio fue superreducido, tanto que ya nos veía detrás de una columna en el tejado y viendo la obra a través de una mampara de cristal. Comprobamos que ya no nos da tiempo a ir a Cambridge, así que improvisamos una visita a cosas curiosas de Londres. Primera parada, la tienda M&Ms que pillaba cerca.

¡¡Queremos una subcultura de las torrijas!! 

He estado en New York. He estado en la tienda de M&Ms de NY. Y puedo decir, que aunque la de NY es descomunal, esta no se queda muy atrás (pero lo hace). Es más, diré que los M&Ms disfrazados de Los Beatles y demás cosas british (¿hay más?) son geniales. Eso sí, me sigue impresionando la cantidad de merchandising estúpido que existe y que la gente compra. Para muestra, la auténtica escobilla del vater junto a los auténticos guantes de fregar. Todo de la M&M verde... por si acaso...

Nuestra siguiente parada hizo que Foly casi quisiera ahorcarme con una soga a mí y a mi "la de NY es mejor" ya que fuimos a una juguetería de estilo tradicional... como la que tiene el piano de Big en NY, pero más pequeña (siento una mirada penetrante en mi nuca... ¡ah! ¡Hola Foly! ¿Que haces con ese cuchillo?). En cualquier caso... mooooolaaaaaaaaa. Dejo estos vídeos como curiosidad. En mi próxima vida quiero tener el talento para hacer un juguete de un hamster metido en una bola...

Sospecho que en esta tienda compran más para los papas que para los niños... (fail Deimar! Los vídeos no se deben girar :p)

Una rápida visita a la casa de Sherlock (anonadado me hallo... el 221B de mentira está entre el 235 y el 237... ¡¡¡¡y los 22X no existen!!!!) y a Regent's Park y partimos. Nuestra siguiente parada fue Portobello Road. He estado en Camden y puedo decir que este mercadillo es mucho más amigable. No tienes que clavar codos para atravesar a la gente. Por otra parte, también parece menos pintoresco.

221b de Baker Street... ¡Nos han estado mintiendo (más) durante todos estos años!

Totally not crowded...

Y aquí empezamos a quedarnos sin cosas nuevas que ver. Especialmente cuando decidimos ir a ver la estación de St. Pancras y descubrir que ya lo habíamos visto. Y entonces decidimos ir a Covent Garden Market y descubrir que ya lo habíamos visto. Y entonces decidimos que íbamos a ir a Forbidden Planet. Esta vez a sabiendas de que habíamos ido pero como frikis que somos esta vez no daba igual. Una pena el poco espacio que tenía en la mochila, porque había un peluche de un Dalek que decía "Exterminate" que llevaba el nombre de Wachi puesto...

El resto de la noche la pasamos en el teatro (no recomiendo intentar comer por la zona de Victoria Station, no es sencillo encontrar sitios con zona para sentarse) y luego a sobar.

El domingo amanecimos con menos prisa que el sábado. Tanta menos prisa que estuvimos jugando al Bindings of Isaac (siento que no le he hecho mucha justicia, lo mismo le pongo remedio...). Como había poco tiempo, decidimos dar un paseo por la zona cercana de London Bridge. El paseo es muy bonito. Al lado del río, con arcade(¿s?, es que sólo vi uno pero no se sí había más), un paseo "marítimo". Y ya que estaba cerca, nos acercamos a echarle un ojo al teatro de Shakespeare, el Globe Theater. Un teatro redondo, ya está. La chicha de este paseo fue el Tate sin embargo. El museo de arte moderno. Cada pocos años me da por entrar a uno (siempre que sean gratis) sólo para recordarme lo snob que se puede llegar a ser y lo buena que es la gente vendiendo aire. El Tate es además un fiel reflejo del arte moderno: Muy aparatoso por fuera, pero completamente vacío por dentro. Las obras no estaban a la altura de obras míticas como "esquina de cubo" o "Escalera contra pared", pero desde luego tenían su buena carga de morro sensibilidad artística.

¡¡Y esto ni siquiera era todavía el museo!! (Pero hubiera molado...)

Pues eso... redondo... 

 El caso es que el primero mola... El segundo es de risa sin embargo, pero espero que notéis lo bueno del relieve...

Y sin más, comimos en un turco (muy bueno y muy barato, al lado de la estación para más señas) y nos despedimos amigablemente hasta la siguiente vez. Y no soltamos lágrimas, que orgulloso estoy. 

Sí, a la vuelta sí que hubo registro completo. De mi persona y de mi maleta para más señas. Frikin briths...

1 comentario:

Rodrigo García Carmona dijo...

¿El hamster estaba vivo?