domingo, noviembre 16, 2014

Dos maduros en Japón - Introducción

¡Hola de nuevo a todos! Ejem... he dicho: ¡HOLA!... ¿Hola? ¿Hay alguien ahí?... ¿Si un blogger escribe a solas en el bosque y le cae un árbol en la cabeza alguien se da cuenta? Antes de que alguien se preocupe, no, no ha sido eso lo que me ha mantenido 8 meses lejos del blog. Podría achacar mi ausencia a muchas cosas: cambios en mi vida personal, exceso de trabajo, muchos y variados viajes... Pero en realidad me estaría engañando. La verdad es que en los últimos meses escribiendo ya me empezaba a rondar una desgana importante. Primero porque ya no me divertía tanto escribir. Supongo que estaba saturado. Y no acababa de encontrar nuevos temas que me permitiesen salir de mi enquistamiento. Pero aquí estoy otra vez. ¿Y que ha cambiado? Nada en realidad, pero me vuelve a picar el gusanillo. Sí, ese que se llama Foly y pide que comparta mi experiencia durante un reciente viaje al país del sol naciente. Así pues, ¡va por usté, maehtro!

Japón
Para el que no sepa donde está. Si no os suena la zona es porque está al otro lado del globo. (Fuente: Connormah (Own work) [CC-BY-SA-3.0 or GFDL], via Wikimedia Commons)

Pero antes de empezar a comentar el viaje habría que comentar un poco el por qué y el cómo se prepara un viaje así. Respecto al por qué, resulta que llevaba algo más de dos años sin cogerme unas vacaciones en condiciones. Sí, el año pasado me cogí quince días que dedique a pasar en casa del coleguilla Thaerlo para que me pusiera en forma a base de torturas sólo conocidas por los más expertos inquisidores: correr y el gimnasio. Un horror. Así que estaba ya un poco cansado. 

A todo esto, que también llevaba un tiempo largo sin irme de viaje con MrK. Es lo malo que tiene que yo viva en España y él en Alemania. Decidimos ponerle remedio. Y para ello nos decidimos por un destino exótico, algo que a uno de los dos le hiciera mucha ilusión. Algo en Asia... ¡¡la India!!. Sólo que a mí me daba un poco de pereza. No es que no me llame. Es que la perspectiva de tener que pegarme de empujones hasta para ir al baño me intranquiliza un poco. Así que tuve que recurrir al viejo truco de pasar una mala racha y dar pena para que MrK amablemente decidiese replantearse la India e ir a un sitio que a mí me hiciera algo más de ilusión, Japón. Y decidido eso, pues la duración era fácil. Si te haces un viaje al otro lado del mundo que dure lo máximo posible porque existe la seria posibilidad de no volver. Así pues, tres semanas en Octubre, porque es cuando podíamos coger los dos vacaciones y que no nos sablasen por el viaje.

Tio Gilito
Si este hubiera hecho un viaje a Japón estoy seguro de que su famosa piscina de monedas habría decrecido bastante...

Y con esos dos puntos definidos ya tenía vacaciones y un leitmotiv para el viaje. Uno que nos iba a morder en el culo. Pero no adelantemos acontecimientos. Lo primero una vez tienes decididas las fechas es sacarte un hígado y pagar los billetes de avión. En este caso, nosotros los sacamos en Mayo y nos salieron relativamente baratos, por unos 750€ cada uno, lo que creo que no está mal. Eufóricos como estábamos nos dispusimos a coger todo lo demás: planificar el viaje, hoteles, trenes, etc...

Obviamente, llegó mediados de Agosto y ahí no había mirado nadie nada. Creo que si haces ese tipo de cosas con más de un mes de antelación te quitan el carné de español. Durante ese tiempo nuestro mayor esfuerzo fue el traspaso de una Lonely Planet de MrK a mi persona, que de repente se había convertido en la organizadora del viaje oficial. Perfecto.

Así que a base de dar el coñazo a todo bicho viviente que pudiera saber algo de Japón empezó el trabajo de escoger una ruta y cosas que ver. Aquí debo mencionar la inestimable ayuda de Deliath que me ayudó infinito tanto aguantando mis preguntas como con sus guías. En este caso, la guía que usé como base es la de alguien al que llamaremos a partir de ahora "el Friki", nominado por MrK, que tiene muy buena mano con esto de elegir nombres descriptivos para la gente. El caso es que esta guía, llamada Destino Japón 2010, son 320 páginas describiendo 18 días de viaje por Japón. Tras leerlas, había cosas que quitar, como por ejemplo varios días pasados en Disneyland o los estudios Universal, pero a mi me evitaba tener que mirar y deducir cuantos días dedicar a cada sitio.

Solo que no era tan fácil. Íbamos a estar 22 días y no teníamos ni idea de que añadir al viaje que no estuviera en la guía. Miramos hasta lo que recomendaba el Marco que buscaba a su madre por los Andes, y al final acabamos con una ruta... original. O al menos una ruta que no he visto en ninguna de las guías. 

Ya sólo quedaban los hoteles. MrK cogió los dos primeros, y yo cogí el resto, con la también inestimable ayuda de JGallag, una amiga que trabaja en una agencia de viajes y cuyo sueño era ir a Japón. Por supuesto, la ayuda de ambas fue pagada con sendos sobor... incentivos.

El pago por los servicios prestados parece bastante hambriento... (Fuente: Deimar)

¿Ya estaba todo? No, porque a una semana todavía no habíamos cogido el JapanRail, un pase que te da tarifa plana de trenes durante tu estancia en Japón. Sólo se vende fuera de Japón. Se puede comprar en físico en la agencia de viajes JTB, o comprarlo por internet. Nosotros lo compramos aquí y nos llegó por mensajería urgente  al día siguiente sin problemas.

¿Todo listo? Pues no. Seguía faltando el seguro de viajes (otra clavada más), recolectar mapas sobre como llegar a los sitios, mirar horarios de medios de transporte, darte cuenta de que te has saltado un día en tu planificación y tienes un día más de lo que esperabas, no conseguir entradas para el museo del estudio Ghibli con lo que te apetecía, organizar mi ausencia en el trabajo y realizar un pequeño proyecto personal. Todo en la última semana por supuesto. Un estrés. Lo que se llama empezar a estar hartito, dicho así en modo flanderiano, de un viaje antes de que empiece...

Pero por fin llegó el día de salir, y con ello empieza la descripción del viaje, que es lo que todos esperábais leer cuando empezásteis este artículo. Ilusos. Mi habilidad para irme por las ramas es legendaria. Pero para que os deprimáis, me despido con el índice de entradas de este relato que nos va a llevar a recorrer la isla de Honshu, la más grande del archipiélago y donde se encuentra Tokio. Habrá drama, templos, sexo, templos, violencia, templos y hasta desastres naturales. ¡Y también templos!. Todo ello entregado con una periodicidad nada estable. ¿A que estáis deseando comenzar?

PS: Espero que os guste el nuevo look and feel. Creado por una auténtica diseñadora (a.k.a. not me!!)

Índice:

  • Dos maduros en Japón (I) - El viaje
  • Dos maduros en Japón (II) - ??
  • Dos maduros en Japón (III) - ??
  • Dos maduros en Japón (IV) - ??
  • Dos maduros en Japón (V) - ??
  • Dos maduros en Japón (VI) - ??
  • Dos maduros en Japón (VII) - ??
  • Dos maduros en Japón (VIII) - ??
  • Dos maduros en Japón (IX) - ??
  • Dos maduros en Japón (X) - ??
  • Dos maduros en Japón (XI) - ??
  • Dos maduros en Japón (XII) - ??
  • Dos maduros en Japón (XIII) - ??
  • Dos maduros en Japón (XIV) - ??
  • Dos maduros en Japón (XV) - ??
  • Dos maduros en Japón (XVI) - ??
  • Dos maduros en Japón (XVII) - ??
  • Dos maduros en Japón (XVIII) - ??
  • Dos maduros en Japón (XIX) - ??
  • Dos maduros en Japón (XX) - ??
  • Dos maduros en Japón (XXI) - ??
  • Dos maduros en Japón (XXII) - ??
  • Dos maduros en Japón (XXIII) - Conclusión

4 comentarios:

pHonta dijo...

GALLINAS!!

Me asusta que tengas tantas entradas planeadas, pero por otro lado creo que ésta es de las que mejor has escrito, así que bienvenidas sean. Ésta está bien de longitud y no te vas demasiado por las ramas ( ;))

Esperamos con ansia las siguientes!

Foly dijo...

:D Wee, yo encantado de cargar con las culpas :).
Imagino que es una entrada por dia del viaje... de momento, muy bien comienzo.

Rodrigo García Carmona dijo...

¡Más partes que días!

Anónimo dijo...

..."resulta que llevaba algo más de dos años sin cogerme unas vacaciones en condiciones"...
Mamón :P <3